Mi hombre llegó con su cajita de acuarelas y buen humor...
me mostró que, a donde vayamos, siempre podremos pintar nuestros días de colores.
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martes, 6 de diciembre de 2016
sábado, 15 de agosto de 2015
La vida se pasa como agua
La vida se me pasa como agua:
la más fresca, clara e inagotable.
La vida a su lado está libre de peligro,
pero llena de aventura y sorpresa...
Falta de peligro porque a su lado hay energía
para librar cualquier obstáculo.
La vida pasa y
a momentos me detengo a respirar y recordar.
la más fresca, clara e inagotable.
La vida a su lado está libre de peligro,
pero llena de aventura y sorpresa...
Falta de peligro porque a su lado hay energía
para librar cualquier obstáculo.
La vida pasa y
a momentos me detengo a respirar y recordar.
jueves, 9 de abril de 2015
Una noche apacible
Hoy salí a caminar sola en la playa,
vi algunos cangrejos grandes, pequeños.
Las olas a media luz, mis pies a veces cubiertos de agua.
De pronto me perdí en medio de la luz de las estrellas,
Y cuando regresé, el ruido del romper de una ola me sobresaltó.
La immensidad se nota más a media luz,
con grillos y chicharras a lo lejos.
vi algunos cangrejos grandes, pequeños.
Las olas a media luz, mis pies a veces cubiertos de agua.
De pronto me perdí en medio de la luz de las estrellas,
Y cuando regresé, el ruido del romper de una ola me sobresaltó.
La immensidad se nota más a media luz,
con grillos y chicharras a lo lejos.
miércoles, 4 de junio de 2014
La peña I
La montaña me llama.
La luz del sol ilumina los distintos planos, las grietas y detalles que se divisan en la altura.
La montaña me llama.
Me invita a quedar exhausta en un intento por recorrerla toda. Mirar todos los paisajes que conoce desde tiempos inmemoriales.
La luz del sol ilumina los distintos planos, las grietas y detalles que se divisan en la altura.
La montaña me llama.
Me invita a quedar exhausta en un intento por recorrerla toda. Mirar todos los paisajes que conoce desde tiempos inmemoriales.
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miércoles, 14 de mayo de 2014
Pata de perro
Mi caminar siempre es caótico y lleno de rodeos.
Pero puedes estar seguro, amor mío,
todos mis caminos llegan a ti.
viernes, 22 de marzo de 2013
Crónicas de una matemática
He sobrevivido a la tormenta.
Después de una semana bastante intensa, la primera del doctorado y la que más he disfrutado desde la maestría, les contaré la historia del chilito mordido.
Todo comenzó un día de enero cuando Louigi me avisó que la fecha límite para entregar un artículo había sido reagendada para el 15 de marzo. Así las cosas, Louigi se fue a Francia y prometimos trabajar juntos para cumplir con la fecha. Todo iba más o menos bien, cuando de repente... que me cae una gripita que me inmobilizó la cabeza y perdimos una semana entera.
Cuando regresó Louigi, se dio cuenta que había un problema con un argumento que estaba correcto, por una razón incorrecta. Ése fue el primer chilito que mordí en los últimos 15 días :) Por suerte, y después de mucho pensar y buscar y vagar como hormiguita que ha perdido el olfato, Louigi me indicó el camino y el chilito se solucionó de la manera más sencilla.
Mientras tanto, conseguimos una semana más de gracia! Así fue como de la alegría y la emoción logré pasar una semana con escasas 4 horas de suenio al día (nótese que normalmente duermo 8 horas exactitas sin importar a la hora que me acueste). Trabajé a dos turnos, básicamente sin sentir cansancio y con una sonrisa en la cara :D
Las cosas iban bien, hasta que ayer a las 12 de la noche Louigi se dió cuenta de un cambio de variable que era necesario. Él cansado y yo confundida, no nos dimos cuenta que ése pequeño detalle no afectaba la lógica del argumento. Fueron momentos de desesperación y duelo. Decidimos dormir y dejar pasar la fecha límite, deseando que de este imprevisto, por lo menos se rescatara un artículo más o menos decente a entregar en un futuro medio lejano.
Como suele pasar en situaciones similares, la mañana trajo una perspectiva más clara. La conclusión es que no hay daños permanentes en el argumento y que el tiempo de terminación tal vez sea de una o dos semanas...
Les seguiremos informando.
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Sucedió
jueves, 21 de marzo de 2013
Life is one single shot
An opportunity to experience, create, feel, absorb with our senses and mind and spirit.
Long and flexible as it may be, it is just a single one.
Long and flexible as it may be, it is just a single one.
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domingo, 9 de diciembre de 2012
Interior
Cuando pienso, el resto se vuelve silencio.
Por dentro todo resuena, claro y fuerte.
De pronto regreso. Entonces me asusta la posibilidad de que la gente hubiese eschucado la fiesta y el escándalo que tenía lugar dentro de mi.
(Qué bien se está dentro!)
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jueves, 15 de noviembre de 2012
Downhill
My paper waits. The books I've promise myself I would read wait. The hours and the days, instead, pass in a rush, as if time goes downhill. But that's impossible.
El tercer Reich,
Roberto Bolaño
El tercer Reich,
Roberto Bolaño
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Literatura,
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Cuesta abajo
Mi artículo espera. Los libros que me prometí leer esperan. Las horas y los días, en cambio, transcurren aprisa, como si el tiempo fuera cuesta abajo. Pero eso es imposible.
El tercer Reich,
Roberto Bolaño
El tercer Reich,
Roberto Bolaño
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sábado, 3 de marzo de 2012
Armaduras
Estamos en un edificio en construcción, una gran construcción de armaduras y miles de personas caminamos sobre la estructura, nadie mira abajo, ni le da importancia a la estructura de acero. Por una columna-armadura vienen subiendo una camada de perritos, o jauría, no todos son recién nacidos. Son lindísimos y no alcanzaban a trepar bien, las líneas de las armaduras son muy largas para ellos. Pongo el pie juntito para que les sirva de escalón. No funciona muy bien, pero estoy ayudando.
Se forma una multitud alrededor. Caos. Mejor yo me bajo. Trepo armadura abajo y trato de salir de ese lugar, me encanta porque soy muy buena dejándome colgar de los tubos y balanceandome como en la escalada. Existe el peligro de caer pero no importa, no tengo miedo. Me encuentro con un hombre robot que va saliendo también, colgado igual que yo pero con más estilo. Salimos de las armaduras para entrar en el museo (de Mcgill?) en reconstrucción. El robot es un amigo (se transforma) que sigue caminando hacia adelante y trepa cajas de un estante y sale brincando un barandal de cristal. Yo quiero seguirlo pero no soy tan hábil y sé que es peligroso salir por ahí, en frente hay una oficinas y podrían verme salir de un lugar prohibido, dar la alerta. Doy la vuelta, una ventana del cuarto se abre y yo volteo pensando que es él para ayudarme, en realidad es el jardinero que me ve como un intruso y comienza a buscarme.
De alguna manera mi salida ahora es muy fácil y me refugio en un Sanborns que está junto. Llevo mi chamarra de pluma azul. Pido mesa para dos para despistar al enemigo, en cualquier caso puedo decir que estoy esperando a mi pareja, estaba en un patio muy bonito, con talavera de Puebla y mesitas lindas, cuadradas y de madera.
Llega un amigo y las chaperonas de Jeny y mi tía. Les cuento que esto es como aquella vez en un sueño: El tipo me llamaba, yo recibía la llamada en el celular y la respondía sin querer y luego el registro de la llamada era una prueba en mi contra.
Esta vez volvían a llamarme y no había contestado, pero me daba cuenta que con el registro de la llamada perdida bastaba y que en cualquier momento van a salir a detenerme.
Ah, qué pensarán ellos? Este es mi sueño, les estoy contando qué pasó en mi sueño anterior, pero no les dije que este también era un sueño. Lo sabrán? Miro sus rostros, normalmente es cuando uno se fija atentamente en detalles cuando uno despierta.
Suena otra vez mi teléfono. Está bien, contesta, no hay salida.
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sábado, 11 de febrero de 2012
Experimento de Kornmuller
1932.
El sujeto (por supuesto voluntario!) se coloca en una silla cómoda mirando hacia una gran pantalla de proyección o hacia otro ambiente visual complejo. Después se aplica un torniquete a uno de los brazos del sujeto para limitar el suministro de sangre a una mano. Luego el sujeto recibe una dosis intravenosa de curare, droga que paraliza completamente todos los músculos pero que mantiene al sujeto despierto y alerta. Un efecto secundario de paralizar todos los músculos es que no puede uno respirar en estas condiciones (ni abrir los ojos), de modo que el paso siguiente es comenzar con la respiración artificial (si, en efecto, es una historia real). Hecho todo esto, se le pregunta al sujeto: "¿Está bien?" Él contesta golpeando la silla con la mano del brazo con el torniquete, que evitó que el curare llegara a los músculos de esa mano. Un golpe es sí y dos golpes, no. En este punto estamos (finalmente) listos para el experimento. Subimos los párpados del sujeto mientras mira fijamente hacia adelante y nuevamente le preguntamos si está bien. "Tap". Ahora le decimos al sujeto: "Voltee bruscamente 20° a la izquierda". Observamos sus ojos y vemos que no se mueven para nada. Ahora podemos hacer la pregunta para la cual fue diseñado el experimento: "¿Se acaba de mover el mundo abruptamente hacia la izquierda? "Tap".
Continuará.
martes, 30 de agosto de 2011
Todo gato es un teléfono...
...pero todo hombre es un pobre hombre.
Que el teléfono funciona, todo gato lo prueba con una honradez mal retribuida por parte de los abonados bípedos; nadie negará que su teléfono negro, blanco, barcino o angora llega a cada momento con un aire decidido, se detiene a los pies del abonado y produce un mensaje que nuestra literatura primaria y patética translitera estúpidamente en forma de miau y otros fonemas parecidos.
Fragmento de 'Cómo se pasa al otro lado'
A Miru
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Cómo se pasa al lado
Los descubrimientos importantes se hacen en las circunstancias y los lugares más insólitos. La manzana de Newton, mire si no es cosa de pasmarse. A mí me ocurrió que en mitad de una reunión de negocios pensé sin saber por qué en los gatos —que no tenían nada que ver con el orden del día— y descubrí bruscamente que los gatos son teléfonos. Así nomás, como siempre las cosas geniales.
Desde luego un descubrimiento parecido suscita una cierta sorpresa, puesto que nadie está habituado a que los teléfonos vayan y vengan y sobre todo que beban leche y adoren el pescado. Lleva su tiempo comprender que se trata de teléfonos especiales, como los walkie-talkies que no tienen cables, y además que también nosotros somos especiales en el sentido de que hasta ahora no habíamos comprendido que los gatos eran teléfonos y por lo tanto no se nos había ocurrido utilizarlos.
Dado que esta negligencia remonta a la más alta antigüedad, poco puede esperarse de las comunicaciones que logremos establecer a partir de mi descubrimiento, pues resulta evidente la falta de un código que nos permita comprender los mensajes, su procedencia y la índole de quienes nos los envían. No se trata, como ya se habrá advertido, de descolgar un tubo inexistente para discar un número que nada tiene que ver con nuestras cifras, y mucho menos comprender lo que desde el otro lado puedan estar diciéndonos con algún motivo igualmente confuso. Que el teléfono funciona, todo gato lo prueba con una honradez mal retribuida por parte de los abonados bípedos; nadie negará que su teléfono negro, blanco, barcino o angora llega a cada momento con un aire decidido, se detiene a los pies del abonado y produce un mensaje que nuestra literatura primaria y patética translitera estúpidamente en forma de miau y otros fonemas parecidos. Verbos sedosos, afelpados adjetivos, oraciones simples y compuestas pero siempre jabonosas y glicerinadas forman un discurso que en algunos casos se relaciona con el hambre, en cuya oportunidad el teléfono no es nada más que un gato, pero otras veces se expresa con absoluta prescindencia de su persona, lo que prueba que un gato es un teléfono.
Torpes y pretenciosos, hemos dejado pasar milenios sin responder a las llamadas, sin preguntarnos de dónde venían, quiénes estaban del otro lado de esa línea que una cola trémula se hartó de mostrarnos en cualquier casa del mundo. ¿De qué me sirve y nos sirve mi descubrimiento? Todo gato es un teléfono pero todo hombre es un pobre hombre. Vaya a saber lo que siguen diciéndonos, los caminos que nos muestran; por mi parte sólo he sido capaz de discar en mi teléfono ordinario el número de la universidad para la cual trabajo, y anunciar casi avergonzadamente mi descubrimiento. Parece inútil mencionar el silencio de tapioca congelada con que lo han recibido los sabios que contestan a ese tipo de llamadas.
Un Tal Lucas – Julio Cortázar
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sábado, 7 de mayo de 2011
Otro pedacito del mundo
Así como hoy. Llegar a un gran recinto: De la ciudad, Para los ciudadanos.
Acceso libre a un mundo entero de información: libros. Y ya no sólo eso, computadoras para más de 30 personas e internet gratis para todos. Y sillones! cómodos y tranquilos, luz natural, ese silencio de oficina (no burócrata), papeles, tecleos, gente trabajando. Gente de todos lados, edades, propósitos.
Me senté para leer después de un largo día pero trabajé y disfruté como hace mucho no podía.
Organizan exposiciones, recitales, proyecciones durante todo el mes... y mientras caminaba por el amplio pasillo que lleva a la entrada a este paraiso me hizo falta tu mano. Para sostenerla suavemente, en silencio, y poder compartir contigo este descubrimiento.
Adueñarnos de otro pedacito del mundo.
viernes, 6 de mayo de 2011
Sin hablar
De las cosas que se cuentan sin hablar.
De esas que son tan fáciles de transmitir con la punta de los dedos; porque en esos momentos no caminamos cadera con cadera, los brazos rodeando la cintura. De esas cosas que sólo son descubrir y llenarse de sensaciones nuevas; porque son normalmente nuevas para los dos.
Como llegar a un refugio con las estrellas alumbrando y al fondo la silueta de una ciudad contra el cielo azul rey de una noche despejada. Y de pronto el silencio que creamos, como una burbuja que nos une, que se va extendiendo a medida que los dos absorbemos la atmósfera del nuevo lugar.
Y es cierto, en ese instante nuestras manos se separan, somos una expedición que se divide por dos caminos para luego reencontrarse. Pero aún ahora no me atrevo a romper el silencio que dura varios minutos...
Cuando la esfera de asombro se ha desvanecido casi por completo nos damos cuenta que estamos sentados uno junto al otro, y seguro que las manos hablarán antes que nosotros.
viernes, 15 de abril de 2011
Tu dios y mi dios
Todos los dioses son iguales. Nos cuidan, son modelos del hombre y la vida, nos invitan a ser buenos y nosotros los invitamos a traernos buena fortuna. Y ninguno es único, ninguno es el verdadero, tal vez ese es el secreto que nos separa de la tolerancia.
El verdadero dios ha de estar escondido para todos los hombres, no tiene caso buscarlo, llamarle, ni actuar en su nombre. El verdadero dios no hablará, sólo conecta, está presente, jamás juzga ni actua. Eso es trabajo del hombre.
Los dioses nos impulsan, nos ayudan a entender el mundo, a convivir. Pero es nuestra fe en ellos lo que logra tales objetivos, es al final de cuentas nuestra fuerza propia. A nosotros sólo nos queda vivir, vivir, vivir. Siempre se vive de la mejor manera posible.
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Tpks cruza Sabines
sábado, 5 de febrero de 2011

If kittens and
geomeotry are wrong,
do we really want
to be right?
Si los gatitos y la
geometría están equivocados,
realmente queremos
saber la verdad?
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Historias de mi gata,
Mira,
Origami
sábado, 4 de diciembre de 2010
La llegada
La noticia de su llegada recorrió todas las regiones en menos de una semana, primero como un rumor y luego con gran ilusión los jefes del clan fueron confirmando uno a uno la buena nueva. Aún faltaba casi un año pero muchas cosas se tenían que organizar antes de su llegada.
Las hadas de inmediato se dieron a la labor de tejer las finas ropas con que recibirían al largamente esperado, los faunos compusieron canciones y rimas para él, se prepararon nuevas habitaciones y las labores cotidianas se modificaron para dar tiempo para el recién llegado.
Todos deseaban recibirlo en sus casas, conocerlo desde el primer momento, pero El sitio quedaba a muchas horas de camino, había que dedicar algunos meses para el viaje de ida y de regreso, así que se organizó una comisión que llevara todas las ofrendas y que estuviera presente en los primeros días de historia del peque.
Mucho se decía sobre su destino, que sería un gran jinete, aventurero y aficionado a las novelas de acción o juguetón con los niños y amante de las artes plásticas, historiador o cuentacuentos. En suma, era él el destinado a unir definitivamente dos mundos que rara vez se encontraban, una mezcla balanceada de caribe y bosque, de dulce y mineral.
Y que más se espera de un niño que está rodeado de amor desde antes de su llegada?
lunes, 2 de agosto de 2010
La última exploración
Nosotros llegamos del lado del valle, amplio y verde ya ahí el sol brillaba demasiado para la época del año. Un explorador suizo esperaba que terminaran las obras, absorto al borde de la entrada que apenas unos minutos antes los trabajadores del otro, del osado, habían abierto para comenzar la búsqueda, nadie le prestaba atención y eso era bueno, al final de cuentas él no estaba a cargo.
Todo aquél que lo pensara con un poco de cuidado se daría cuenta: el otro, ése era un farsante. De hecho era un peligro dejar que él estuviera a cargo; pero ahora era demasiado tarde, esto se había convertido en un proyecto de la nación y todos confianban en su popularidad. Tan sólo habiendo estado al margen de tres o cuatro expediciones similares tenía el descaro de decir que era un experto en el área.
El explorador suizo sabía que sólo tenía que esperar a que el paso estuviera terminado. Del otro lado del valle él y su equipo podrían continuar, había detalles que el otro no había tomado en cuenta, ni siquiera tenían que apurarse, el otro, era impulsivo y no se daría cuenta de que tomarían otro camino mejor, además creían que el otro ni siquiera sabía a ciencia cierta qué estaba buscando.
Así esperaba el suizo cuando nosotros llegamos al lugar. La energía empleada en construir el paso al otro lado del valle eran impresionante; todos estaban alertas por algún posible derrumbe. Lo más increíble era ver qué había del otro lado...
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Viaje al reino perdido
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